En primer lugar, una valoración de mercado no tiene validez oficial; en cambio, una tasación oficial es válida en juzgados, ante la administración y en procesos de compra y venta. Además, el informe de una tasación oficial es mucho más detallado y proporciona una valoración mucho más precisa de la propiedad.
De hecho, la herramienta de valoración que pone de manera gratuita la Comunidad de Madrid al servicio del contribuyente fundamenta su apreciación en los datos archivados en la referencia catastral, de ahí la importancia de conocer este aspecto a la hora de realizar la consulta. Sin embargo, en la valoración no se considerarán muchos de los factores que tendrá en cuenta un tasador homologado.
La tasación de un piso, es decir, la fijación de un valor de compra-venta oficial, es un estudio de un bien inmueble en función no solo de su situación y de su perfil arquitectónico (que es lo que registra el Catastro), sino que va más allá. Preguntas relacionadas con la evolución del barrio, el cuidado del objeto, las reformas acometidas en el inmueble o en el edificio, etc. son asuntos que, sin duda, influyen de manera positiva o negativa en una tasación. Por ello, no será extraño apreciar divergencias entre los resultados de una tasación oficial y de una valoración.